jueves, 26 de enero de 2017

LA FIDELIDAD EN LA PAREJA

La infidelidad puede arrastrar devastadoras consecuencias en las relaciones de pareja. De hecho, parece ser que se considera la primera causa de separación o divorcio no solamente en occidente sino en otras muchas culturas (Hall y Fincham, 2006) y además, se encuentra asociada a graves consecuencias, que pueden ir desde problemas de salud mental hasta actos que pueden causar la muerte  en alguno de los miembros de la pareja (Cano y Leary, 2000).
La fidelidad es considerada como una de las bases sobre las que se construyen la inmensa mayoría de las relaciones de pareja estables (Walters y Burger, 2013). Ahora bien, raramente se establece de forma explícita en qué consiste ser fiel. La mayor parte de las ocasiones no se habla de forma abierta sobre los comportamientos que son admisibles para cada uno en una relación estable (Vossler y Moller, 2014). Normalmente, suelen ser transmitidos de forma indirecta en las fases iniciales de la relación o en otros casos se dan por supuestos, es decir, se establecen de forma implícita de acuerdo con elementos como los usos sociales, o las costumbres y suposiciones basadas en la educación recibida por parte de las familias de origen o del contexto social de cada cual. De ahí que, lo que es infidelidad para una parte de la pareja no lo sea para el otro y viceversa (Sánchez-Teruel, 2011). Por ejemplo, el uso de pornografía puede ser considerado normal por uno de los miembros, mientras que el otro lo considera una traición porque está pensando en otras personas en lugar de en ella o en él; o el contacto amistoso sin sexo con anteriores parejas puede ser considerado infidelidad por una parte, mientras que la otra lo considera normal, o incluso hay parejas que la masturbación individual la contemplan como un acto de infidelidad (Haney y Hardie, 2014).
En consecuencia, es muy importante que cada pareja evalúe, al inicio de su relación y de forma explícita, lo que significa la infidelidad, porque lo que puede parecer un intento de quitar importancia al hecho de  ser infiel, puede que sea realmente una diferencia de estándares a la hora de considerar lo que es la infidelidad. E incluso aunque se haga explicito la influencia de muchos factores puede modificar la percepción inicial pactada sobre lo que es ser fiel.

Referencias:

Cano, A., & O'Leary, K. D. (2000). Infidelity and separations precipitate Major Depressive Episodes and symptoms of nonspecific depression and anxiety. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 68, 774-781.
Hall, J., & Fincham, F. (2006). Relationship dissolution following infidelity: The roles of attributions and forgiveness. Journal of Social and Clinical Psychology, 25, 508-522.
Haney, J.M. & Hardie, L. (2014) Psychotherapeutic considerations for working with betrayed spouses: A Four-task recovery model. Australian and New Zealand Journal of Family Therapy 35, 401-413
Sánchez-Teruel, D. (2011). Intervención psicológica en las relaciones de pareja. Madrid. CEP Editorial. ISBN: 978-84681208-1-2
Vossler, A. & Moller, N.P. (2014). The relationship past can't be the future: couple counsellors' experiences of working with infidelity. Sexual and Relationship Therapy, 10,  1-12
Walters, A.S. & Burger, B.D. (2013). “I Love You, and I Cheated”: Investigating disclosures of infidelity to primary romantic partners. Sexuality & Culture, 17, 20-49 

David Sánchez-Teruel
Centro de Psicología David Sánchez

No hay comentarios:

Publicar un comentario